


En los últimos tiempos buena parte de los medios de comunicación nos saturan de imágenes no sólo negativas sino terroríficas sobre el Islam a saber: talibanes, mujeres oprimidas, maltratadas, la monumental pobreza y atraso en algunos rincones del mundo islámico, y una muy injusta acusación sobre la destrucción de la gran Biblioteca de Alejandría son parte de los actores principales en esta escena; pero poco, muy poco en realidad se dice sobre el gran legado cultural y científico del Islam. Mucha gente alrededor del mundo desconoce que fueron los musulmanes quienes crearon uno de los sistemas de numeración más utilizados en Occidente (el arábigo), se desconoce (deliberada o indeliberadamente) que fueron los musulmanes los que establecieron los primeros hospitales en cuyos recintos se atendían a pacientes con dolencias psicológicas, poco se dice (a pesar de que persisten aún vestigios monumentales) de la arquitectura islámica, la Alambra, la gran Mezquita de Córdoba, la Aljafería de Zaragoza, Lahore o Isfahán; pocos saben que parte de los fundamentos de la medicina moderna se basan en la obra de Avicena.